—Jose Luis— anunció al final.
— Así que lo ha hecho, ¿eh? Aguarda un segundo, ha llegado el pollo.
Hanna suspiro, Nunca cambiaba. Desde la universidad los seis habían sido
así. Si a Jean le picaba algo, Pamela lo rascaba. Sus vidas se
hallaban tan entrelazadas que era un milagro que alguno de ellos pudiera
atarse por sí mismo los cordones de los zapatos. Aunque Jose Luis y Hanna siempre habían sido íntimos, Hanna también sentía un lazo fuerte con
Raul. Raul y Hanna habían compartido cuarto desde el principio,pero ya despues no.
Y entonces los
amigos se habían convertido en una especie de familia. Hanna se sentía
más allegado a los cinco que a sus propios padres. De hecho,
Raul & Jose Luis fueron quienes la habían animado a luchar por ser cantante junto a Ashley. Sus amigos la habían apoyado hasta
que consiguió el trabajo. Desde luego, aún le quedaba camino por
recorre hasta llegar a ser un exito con Ashley, pero no le importaba
ser la segunda. Al menos todavía no.
— Ya estoy de vuelta— dijo Ashley con voz amortiguada de masticar—. ¿Me contabas que Jose Luis lo había hecho?
— Así es— volvió a centrarse en la conversación—. ¿Cuándo te enteraste? Podrías habérmelo advertido. - dijo Hanna
— No fue hasta ésta noche. , apenas me lo estas diciendo Hanna! — menciono Ashley
— Por si te interesa, no crees que sea una buena idea. - dijo Hanna
— No— corroboró Ash—. Eso según el libro de autoayuda que estas leyendo en éste momento. Aunque mañana podría cambiar de idea.
— ¿Es que no sabe que también hay libros de ficción?
— Y bien, ¿qué has decidido hacer?— preguntó Ash cuando dejó de reír.
— Nada. Me entró pánico.
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