viernes, 13 de diciembre de 2013

Capitulo 55

— Ahora los dejaré para que guarden sus cosas. El desayuno se sirve desde las nueve hasta las diez y media. Me temo que esta noche no hay servicio de habitaciones, pero si ven que algo les falta, háganmelo saber por la mañana y lo solucionaré.

— Gracias, Hester—, dijo  Hanna mientras se dirigían hacia la puerta.—. Todo es perfecto.

— Eso me gusta pensar— comentó la mujer mayor—. Que tengan una buena noche.

Hanna  le dio la espalda a la bañera y musitó su despedida. Jose Luis se había acercado a la chimenea y contemplaba las llamas. ¿Pensaría en lo que sucedería a continuación? ¿En convertir las imágenes en algo de carne y pasión?

Se volvió hacia ella  con una sonrisa misteriosa en sus labios humedecidos.

— ¿Sabes qué parece?

— ¿Qué?— se aproximó a Jose Luis, asombrada por la conexión que había entre ambos.

— Es como si nos encontráramos en la cubierta del Enterprise.

Hanna se detuvo y soltó una carcajada.

— Se supone que debes sentirte en el pasado, no en el futuro.

— Lo sé. Pero me parece algo surrealista. Este sitio, nosotros.

Asintió, luego fue a servir el champán. No sabía jose Luis, pero a Hanna le iría. bien una copa.

— No puedo dejar de imaginar...

— ¿Al señor Spock?

— No— sonrió—. Dame una copa, por favor. No puedo dejar de imaginar a todas las parejas que han pasado por aquí antes que nosotros. No es como la habitación de un hotel. Es algo mucho más personal.




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