jueves, 26 de diciembre de 2013

Capitulo 73

Jose Luis sonrió. Giró y la miró, desnuda y delgada a su lado. Aún podía olerla, y el aroma lo embriagaba. Lo despertaba, lo cual resultaba increíble, ya que había tenido la certeza de que nunca más podría volver a usar ese órgano.

— Hay fruta y chocolate en mi maleta— anunció Hanna

— No estoy hambriento de eso.

— Bromeas— abrió mucho los ojos.

— Solo un poco. Pero después de comer...— suspiró.
— Santo cielo. Ya sabes cómo me ponen los postres.

Mientras escuchaba la risa exuberante de Hanna, las tonterías de su conversación disminuyeron y en su lugar sintió una profunda sensación de sosiego.

— Fue estupendo— comentó Jose Luis.

— Lo sé— comentó Hanna seria de repente.

— No esperaba que fuera así.

— Yo tampoco.

— ¿Qué crees que significa?

— No estoy segura— lo miró a los ojos—. Pero creo que significa que debemos hacerlo en cada oportunidad que se nos presente.

— ¿De verdad?

— Hmm.

— Oh, cielos— musitó Jose Luis—. Ya sabes lo que pienso sobre fo...

— ¡JOSE LUIS!


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