domingo, 5 de enero de 2014

Capitulo 76



En ese torbellino  Hanna había olvidado la comida. El deseo de comer se había evaporado, sustituido por el ansia de abrazarlo, de tocarlo en todas partes, de volver a sentir esa explosión de placer. Pero no podía. No después de la última vez, no después de que esos sentimientos la hubieran golpeado con tanta fuerza.

Jose Luis apoyó la mano en su espalda y la atrajo hacia sí. Hanna intentó evitar su mirada, pero le alzó la barbilla con el dedo para que lo mirara a los ojos.

—Te encuentras bien? —Hanna asintió—. ¿De verdad? —volvió a asentir.

—Lo que pasa es que no sé si estoy lista para otra ronda.

Le besó la mejilla, luego los labios y después la nariz.

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