viernes, 10 de enero de 2014
Capitulo 85
—¿Dónde estás?
—Aquí —se giro para mirarlo—. Muy aquí.
—Me alegro. ¿Sabes?, estuve a punto de no continuar con lo nuestro.
—¿De verdad?
—Hasta el último minuto no supe si quería seguir adelante —asintió, encontró su mano y la apretó—. Pero me alegro de haberlo hecho.
—¿Sí?
—Desde luego —la miró desconcertado—. ¿Tú no?
—Claro, claro. Fue un fin de semana fantástico. Solo pensaba... —Eso es peligroso. —En cómo iba a funcionar en la ciudad.
—Ah. Tengo algunas ideas al respecto.
—Cuéntame.
—De acuerdo. Primero, creo que debemos dejar claras las reglas.
—¿Oh?
—Sí. Por ejemplo, pasar la noche juntos es opcional.
—Hmm.
—No tenemos por qué hacerlo cada vez que nos veamos. Aunque no me imagino no deseándolo.
—Gracias.
—Y si algo nos resulta incierto, lo hablamos. De inmediato.
—¿Incierto?
—Sí. Incómodo. Supongamos que mañana conoces al señor Perfecto. Me lo cuentas esa misma noche.
—¿Y si tú conoces a la mujer de tus sueños? – Hanna trago saliva
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