lunes, 10 de febrero de 2014

Capitulo 108



Estaba embarazada, tendría Hanna un bebe de Jose Luis,Ya había empezado a crecer en su interior.Un bebé. Un bebé de carne y hueso. Se agachó junto al borde de la bañera y cruzó las manos sobre el regazo mientras intentaba recordar cómo respirar.

Eso lo cambiaba todo. No solo la relación con Jose Luis, sino todo. Su trabajo, su apartamento, su futuro. No tenía espacio para una habitación para el bebé. ¿Y cómo podía permitirse un apartamento de dos dormitorios en Manhattan?

Gimió y apoyó la cabeza en las manos iba a ser madre. Jose Luis iba a ser padre.

De pronto el pavor en su estómago se convirtió en otra cosa. Entusiasmo. No puro, no sin miedo, pero entusiasmo al fin y al cabo. Un bebé. Quizá una niña. O un niño. Un pequeño Jose Luis que mamaría de sus pechos, cálido, rosadito y hermoso. Lleno de energía y travieso, aprendiendo a la velocidad del sonido. Un adolescente... Bueno, eso era demasiado para contemplar en ese momento.

Se levantó, asombrada de que las piernas la sostuvieran y recogió el palito. Seguía rosa. Pero, para estar segura, iría al ginecólogo. Las pruebas de embarazo a veces fallaban, del mismo modo que los preservativos a veces fallaban también.

Cielos.

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