jueves, 27 de febrero de 2014

Capitulo 126




Con lo mucho que lo conocía, ¿no se daba cuenta de que no era una cuestión de elección sino de biología? Lo único que tenía que hacer era mirar a su familia para comprender que el matrimonio no figuraba en su destino, no si quería mantener la cordura. Y no solo sus padres eran prueba del fracaso, sino su hermano David, que con solo 25 años ya iba por el segundo matrimonio.

Y como Jose Luis era pragmático, había decidido romper esa cadena. Poner fin a tanta necedad. Tomar el camino del cobarde.

El pensamiento fue como un golpe directo. Se esforzó por hallar solaz en viejas excusas, pero no le sirvió de nada. La verdad era demasiado grande, demasiado poderosa.

No era el maldito destino el que impedía que se comprometiera con Hanna, ni la preocupación de que pudiera romperle el corazón.— Era por terror a que ella rompiera el suyo. La quería, no como amiga, sino como a un espíritu afín. En algún rincón profundo de su mente, lo había sabido durante años. Si se casaban y él lo estropeaba... Tembló. No sobreviviría. Mejor salvar la amistad mientras todavía era posible. Reconocer que su noble, aunque temerario, experimento había fracasado. Se retiraría poco a poco. Esa noche, por ejemplo, no iría a verla. Además, Hanna  no se sentía bien. Era lo mejor. Tampoco lo echaría de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario