jueves, 10 de abril de 2014
Capitulo 143
Fue al baño, encendió la luz y recogió el cepillo para el cabello. No necesitaba peinarse, pero al menos mantendría ocupadas sus manos. Sin embargo, se rio de su propio reflejo, del cuidado que se había tomado con el maquillaje. Del largo vestido de color borgoña que había comprado aquella tarde y de los pendientes que había encontrado.
Para una mujer que estaba a punto de decirle al padre del hijo que aún no había nacido que se sentía plenamente satisfecha con criar al bebé sola, se había arreglado demasiado. Igual cuidado se había tomado con la ropa interior, lo cual carecía de sentido si no entraba en sus planes volver a dormir con él. Jamás.
Suspiró, dejó el cepillo y regresó al salón. En ese momento llamó Jose Luis.
Se le desbocó el corazón, sintió la garganta seca, las manos frías y no pudo moverse.
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