martes, 15 de abril de 2014

Capitulo 146


Mientras Hanna sacaba los vasos, los llenaba de hielo y servía Sprite, buscó algo a lo que aferrarse, algún modo de enfrentarse a la velada sin volverse loca por completo.

Desde luego, aún tenía que contarle la noticia, pero lo haría más tarde, después de que se hubiera calmado. ¡No se suponía que pasara de esa manera!

—El otro día Cristian pasó por aquí —comentó, decidiendo en ese momento que necesitaban unos canapés. Terminó de servir las bebidas y regresó a la nevera con la esperanza de haber colocado una fuente junto a la mayonesa. Por desgracia, seguía siendo su frigorífico, y lo mejor que pudo encontrar fue apio y crema de queso. Bastaría. Al menos la mantendría ocupada.

—¿Cómo está?

Tuvo que pensar un segundo para recordar que había mencionado el nombre de Cristian.

—Muy bien. Enamorado.

—¿Bromeas?

—Dice que esta vez va en serio.

—Supongo que habla de Andy, ¿no?

—Sí. Van a irse a vivir juntos.

—Vaya —comentó con tono raro.

Pero ella no tuvo tiempo de pensar en eso mientras preparaba el apio con el queso y trataba de no perder el equilibrio. Lo mejor que podía hacer era relajarse. Respirar hondo. Tener pensamientos serenos.

—Espero que le funcione—añadió Jose Luis—. Sin duda es complicado.

—¿Qué, vivir juntos?

—No, el amor.

—Sí, sí —se confundió y untó queso en su dedo pulgar—. Muy cierto.

—Puede resultar confuso.

—Hmm.

Se limpió las manos con un trapo y luego depositó los refrescos en una bandeja. No temblaba tanto al regresar al salón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario